
El Sr. Taheri, condenado a cinco años de prisión y a una multa de 9 mil millones de riales más 74 azotes por cargos absurdos como “insultar a las santidades”, “uso ilícito de títulos científicos (doctor e ingeniero)”, o “escribir libros y artículos engañosos”.
Sus simpatizantes se reunieron a las afueras de la prisión Evin de Teherán pidiendo su liberación. El régimen iraní impidió a la esposa e hijos del Sr. Taheri unirse a la protesta al exterior de la cárcel.