
Funcionarios del régimen iraní, temerosos de una revuelta del ejército de los desempleados y los hambrientos, aumentan la represión y la masacre de manera diaria para frenar la protesta social. El presidente de la cámara de comercio del régimen anotó: “la seguridad puede ser afectada por factores económicos como el aumento en el desempleo, el estancamiento de la economía las enormes deudas del gobierno al sector privado… y esta situación ha pasado del año 94 [año pasado persa, el 1394] al 96. El frágil clima de negocios no puede absorber las tensiones políticas… los juegos políticos en el clima económico pueden poner en peligro la seguridad nacional” (Agencia de noticias Tasnim, afiliada a las Fuerzas Quds de la Guardia Revolucionaria – 17 de abril).
La relación de los países europeos con el fascismo religioso que gobierna Irán y las visitas de sus altos mandos a Teherán durante el continuo y vergonzoso silencio e inacción ante las horrendas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos en Irán alienta a este régimen a continuar con la tortura, las ejecuciones, las masacres, la represión a las mujeres y a las minorías étnicas y religiosas, y su desafió a las leyes y convenciones internacionales. Mejorar las relaciones económicas y políticas con este régimen medieval solo debe ocurrir bajo la condición de que mejore la situación de derechos humanos y debe estar supeditado en particular a que se detengan las ejecuciones.
Secretariado del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán
19 de abril de 2016