
Hamid Ahmadi fue condenado por una cuchillada fatal a un hombre durante una pelea grupal que tuvo lugar cuando tenía 16 años.
“La pena de muerte es un castigo cruel, inhumano y degradante pero es particularmente preocupante que en este caso Irán se disponga a violar la clara prohibición en el derecho internacional de ejecutar a quienes eran niños en el momento de cometer el ilícito. Si la ejecución se lleva a cabo mientras se encuentra bajo revisión de la más alta corte en Irán, también sería un inquietante fallo en la justicia”, dijo Said Boumedouha, sub-director del programa de Oriente Medio y África del Norte de Amnistía Internacional.
“Las autoridades iraníes deben detener inmediatamente sus planes de llevar a cabo esta ejecución”.
“La sentencia a muerte de Hamid Ahmadi contradice una vez más las reiteradas declaraciones de Irán de que no ejecuta a menores infractores y muestra el descarado desinterés de las autoridades por una de las prohibiciones a la utilización de la pena capital” dijo Said Boumedouha