
A pesar de las amenazas y las previsiones de las fuerzas de seguridad represivas se escucharon los sonidos de los petardos y se vió el humo de las fogatas en todo Teherán y la inmensa mayoría de ciudades del país al anochecer. En Shiraz, Mashhad, Bandar Abbas y Zanjan se escucharon las festividades así como en diferentes distritos de la ciudad de Teherán. Las fuerzas represivas instalaron distintos puntos de control en donde instauraron cacheos y controles.
En la prisión de Gohardasht de Karaj y en claro desafío al régimen clerical, los prisioneros políticos llevaron a cabo el ritual del fuego en sus celdas y saltaron sobre pequeñas fogatas hechas al interior del edificio mientras cantaban “muerte al dictador”. En una medida que apuntaba a reprimir la celebración de esta tradicional festividad, los carceleros habían impedido a los prisioneros salir de sus celdas desde la mañana del martes 17.
De manera similar en la ciudad de Karaj, jóvenes celebraron la festividad del fuego y escribieron la frase “muerte al principio del velayat-e faqih” en las paredes de la ciudad para expresar su rechazo al fascismo religioso que gobierna Irán.