
Muchos de estos militantes que llevan a cabo la huelga de hambre están sufriendo severas pérdidas de peso, reducción de la visión y de la escucha, anormalidades digestivas, insomnio y otras condiciones, y muchos han sido puestos bajo vigilancia médica.
En el Campo Liberty donde cientos de los residentes se encuentran en huelga de hambre, 20% han perdido más de 10 kilogramos de peso y algunos hasta 16 kilogramos.
El diario suizo Tribune de Geneve informó respecto de los huelguistas: “Están en una situación física alarmante y sufren de mareos, dolores de cabeza, problemas digestivos, dolor de huesos, visión borrosa y desordenes de sueño.”
Los disidentes han declarado que están haciendo un llamado a las Naciones Unidas y a los Estados Unidos a honrar sus compromisos de proteger a los residentes del Campo Liberty y a actuar urgentemente para liberar los siete rehenes, todos ellos protegidos como demandantes de asilo bajo la 4ta convención de Ginebra.
También realizan un llamado por una investigación independiente y transparente por parte de Naciones Unidas sobre la masacre del primero de septiembre.