CNRI – Temprano en la mañana del lunes 4 de noviembre, los verdugos del régimen de los mullahs ejecutaron al prisionero político kurdo Shirko Moarefi de 33 años, habitante de la ciudad de Baneh (al oeste de Irán) tras 5 años de encarcelamiento y tortura en los calabozos medievales del régimen en la ciudad de Saqqez.
El sistema judicial de los mullahs privó a Shirko de un proceso justo y lo sentenció a muerte por “moharebeh” (enemistad contra Dios) y por apoyar la Organización Komalah.
Organizaciones internacionales, incluyendo Amnistía Internacional, han hecho llamados para detener este terrible veredicto.
La ejecución de Shirko Moarefi viene solo 9 días después del ahorcamiento de 18 prisioneros políticos kurdos y baluchi en cárceles de las ciudades de Zahedan, Urumieh y Salmas bajo cargos de “moharebeh”.
Los prisioneros políticos kurdos Habibollah Golparipour de 29 años y Reza Ismaeeli (Mamadi) de 34 fueron ejecutados bajo el cargo de “moharebeh”.