Londres – Conferencia internacional sobre los derechos humanos en Irán – Sábado 11 de Octubre 2025

Legisladores, defensores de los derechos humanos y personalidades internacionales de toda Europa y otros continentes se reunieron en Church House Westminster para conmemorar el Día Mundial contra la Pena de Muerte (10 de octubre).
En la conferencia intervinieron una coalición de parlamentarios, defensores de los derechos humanos y ex presos políticos. Entre los ponentes se encontraban John Bercow, ex presidente de la Cámara de los Comunes del Reino Unido; Theresa Villiers, ex ministra del Gobierno británico; Baronesa O’Loan; y Ingrid Betancourt, ex candidata presidencial colombiana y superviviente de secuestro.
El encuentro reunió a voces que exigieron la suspensión inmediata del número récord de ejecuciones en Irán, la rendición de cuentas por las atrocidades del pasado y el reconocimiento del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI) y de su presidenta electa, Maryam Rajavi, como la única alternativa democrática viable al teocrático régimen gobernante.
Oradores del Reino Unido, Europa y América Latina describieron al régimen clerical iraní como un “monstruo de la muerte” y la “capital mundial de la pena capital”, y condenaron su campaña de asesinatos políticos y de represión contra los miembros de la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI o MEK).
El auditorio resonó con el grito repetido de «Ni el sha, ni los mulás», mientras los participantes destacaban el Plan de Diez Puntos de la Sra. Rajavi para una república libre, democrática y laica.
En su discurso principal, pronunciado por videoconferencia, Maryam Rajavi, presidenta electa del CNRI, describió al régimen como un “monstruo de la muerte” cuyo dominio “se sostiene sobre los pilares de las ejecuciones y la represión”. Reveló que más de 1.200 personas habían sido ejecutadas en los nueve primeros meses de 2025, “la cifra más alta en 36 años”, reflejo de la creciente desesperación del régimen ante la disidencia generalizada.
La Sra. Rajavi abogó por el establecimiento de una república laica basada en la separación entre religión y Estado, la igualdad de género, una justicia independiente y la abolición de la pena de muerte.
“La libertad y la democracia no serán concedidas por los tiranos”, concluyó la Sra. Rajavi. “Serán conquistadas por el valor de nuestro pueblo —las Unidades de Resistencia (OMPI) dentro de Irán— y por la unidad de la comunidad internacional que las apoya. Juntos, podemos construir un Irán libre de ejecuciones, tortura y tiranía.”
Puede leer su discurso completo aquí:
Francés: https://www.maryam-rajavi.com/fr/notre-plan-est-pour-un-iran-libre-sans-peine-de-mort/
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Conferencia en el Parlamento del Reino Unido
Maryam Rajavi: La oleada de ejecuciones para retrasar la caída inevitable del régimen
Honorables miembros de la Cámara de los Comunes,
Distinguidos miembros de la Cámara de los Lores,
Queridos amigos:
Os saludo a todos y agradezco sinceramente vuestros esfuerzos por apoyar al pueblo iraní en su lucha por poner fin a la dictadura religiosa y establecer una auténtica república democrática.
Hoy, a nivel internacional, la mayoría de las preocupaciones sobre Irán se centran en los programas nucleares y de misiles del régimen, así como en su represión transnacional, incluso en el Reino Unido.
Estas preocupaciones son, sin duda, legítimas, pero en este mismo momento está ocurriendo una tragedia aún mayor: la ejecución planificada de prisioneros.
La única forma de detener el terrorismo y la maquinaria de muerte
Estoy aquí para decir a los gobiernos y a las organizaciones internacionales que solo hay una manera real de detener los programas nucleares y de misiles del régimen, así como su maquinaria de terrorismo y asesinato.
Esa manera es la resistencia del pueblo iraní para derrocar al régimen.
La verdadera solución está en reconocer el derecho del pueblo de Irán —especialmente de su valiente y desafiante juventud— a resistir y luchar contra la opresión del régimen.
Desde comienzos de 2025 —en menos de diez meses— más de 1.400 personas han sido ejecutadas en Irán, una cifra sin precedentes en los últimos 36 años.
Este alarmante aumento de las ejecuciones no tiene nada que ver con un proceso judicial: es una decisión política tomada por el propio Jamenei.
Su objetivo es impedir nuevos levantamientos y retrasar la caída inevitable del régimen.
Por tanto, ha dirigido su represión directamente contra el movimiento y la resistencia que buscan derrocarlo.
Desde el año pasado, ha aumentado el número de prisioneros condenados a muerte por supuesta pertenencia a la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI).
Actualmente, 17 personas se encuentran bajo amenaza de ejecución por esta misma acusación.
Fueron juzgadas de manera sumaria, sin ningún tipo de garantías procesales.
Quienes dictaron esas sentencias no son jueces: son asesinos profesionales.
Los llamados tribunales de Jamenei no tienen nada que ver con los principios de un juicio justo ni con la justicia.
Exigimos a los gobiernos y a las Naciones Unidas que presionen al régimen para que acepte la visita de una delegación internacional que se reúna con los condenados a muerte y que inspeccione los centros de tortura y los falsos tribunales.
Plan de Diez Puntos: Abolición de la pena de muerte
Durante más de dos décadas, la Resistencia iraní ha defendido firmemente que en el Irán libre y democrático del futuro se abolirá la pena de muerte.
Con esta convicción, nuestra Resistencia lanzó la campaña “No a la ejecución”, que movilizó a los iraníes contra las políticas criminales de Jamenei.
Frente a los crímenes y la represión sistemática del fascismo religioso en el poder, la resistencia crece en todo el país.
Continúan las protestas de numerosos grupos sociales —trabajadores, maestros, enfermeras y jubilados—.
Pese a todas las medidas de seguridad, las Unidades de Resistencia y los jóvenes rebeldes han ampliado sus actividades.
Miles de acciones organizadas y colectivas en distintas ciudades de Irán han puesto al régimen bajo una gran presión.
Esta resistencia también se ha extendido dentro de las prisiones.
Durante 92 semanas, los presos políticos iraníes han mantenido una valiente campaña llamada “Martes contra la ejecución”.
Hasta ahora, prisioneros de 54 cárceles en todo Irán se han sumado a este movimiento.
Estas campañas —y especialmente las valientes acciones antirrepresivas de las Unidades de Resistencia— han desafiado con fuerza la política de intimidación sistemática del régimen.
La política de ejecuciones implacables enfrenta hoy una fuerte oposición dentro de la sociedad iraní.
Un ejemplo impactante es la huelga de hambre de una semana emprendida por 1.500 prisioneros condenados a muerte en la prisión de Qezel Hesar, en Karaj.
Reconocimiento a la Resistencia del pueblo iraní
Jamenei se encuentra ahora acorralado.
Por un lado, no puede detener las ejecuciones; por otro, cada ejecución alimenta aún más la ira del pueblo iraní.
Hacemos un llamamiento a los honorables miembros de ambas Cámaras del Parlamento y a todos los defensores de los derechos humanos para que instan al Gobierno a proscribir al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y a condicionar cualquier relación con la dictadura religiosa iraní al cese de las ejecuciones.
Los mulás han recurrido a las ejecuciones masivas para evitar la caída inevitable de su régimen.
El régimen iraní y sus lobbies han hecho creer al mundo la mentira de que no existe alternativa posible.
Pero la única forma de poner fin a la represión y a las ejecuciones en Irán es acabar con este régimen y establecer una república democrática.
En este sentido, la comunidad internacional debe reconocer la Resistencia del pueblo iraní y la lucha de las Unidades de Resistencia contra el IRGC.
