El 10 de diciembre de 2025, Maryam Rajavi, Presidenta electa del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI), fue invitada a intervenir en dos importantes conferencias celebradas en el Parlamento Europeo en Bruselas con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos.
Ante miembros del Parlamento Europeo, la señora Rajavi transmitió un mensaje claro y contundente: la situación en Irán ha entrado en un momento decisivo, las políticas de apaciguamiento han fracasado durante décadas, y la resistencia organizada del pueblo iraní constituye la única vía creíble hacia la democracia, la estabilidad y el respeto de los derechos humanos.
La señora Rajavi afirmó que el Día de los Derechos Humanos debe honrar a quienes se enfrentan a la tiranía y pagan el precio de la libertad, recordando que los cimientos mismos del derecho internacional de los derechos humanos se forjaron con sacrificio. Subrayó que, en Irán, los derechos humanos no se violan de manera esporádica, sino que “son ahorcados cada día”. Las ejecuciones, la tortura, las detenciones masivas, la censura y la destrucción de tumbas de presos políticos continúan sin interrupción. Solo en los últimos meses, cientos de prisioneros han sido ejecutados y millones sufren arrestos o intimidación cada año. El historial del régimen, afirmó, ya no requiere informes anuales: sus crímenes se cometen de manera abierta y constante.

Asimismo, explicó que la represión no se limita a las fronteras de Irán. El régimen clerical ha ampliado sus campañas de intimidación, vigilancia y violencia a Europa y otros lugares. La señora Rajavi citó casos documentados de acoso y amenazas contra disidentes iraníes, advirtiendo que cuando el régimen se siente amenazado dentro de Irán, exporta su represión al extranjero.
Al mismo tiempo, subrayó que el régimen atraviesa una crisis interna sin precedentes. Su estrategia regional —basada en milicias proxy y la exportación del extremismo— se ha desmoronado, dejándolo cada vez más expuesto. En el interior, la mala gestión económica, la inflación desbocada, la escasez de recursos básicos y la pobreza generalizada han erosionado lo que quedaba de su base social. Las elecciones fraudulentas y los enfrentamientos internos entre facciones, señaló, son signos de un sistema sin legitimidad y sin rumbo.
En este contexto, destacó que la mayor amenaza para los clérigos en el poder no es únicamente la presión internacional, sino el avance del pueblo iraní y de su Resistencia organizada. Señaló la expansión de las Unidades de Resistencia de la OMPI dentro del país, el creciente papel de las mujeres y la juventud, y la continuidad de campañas como las protestas semanales de “No a la ejecución” por parte de presos políticos. Estos acontecimientos, afirmó, demuestran que la sociedad iraní ha rechazado de manera decisiva ambas dictaduras: la del Sha y la de los mulás.
La señora Rajavi rechazó lo que describió como “falsas soluciones” que han fracasado repetidamente: esperar reformas desde el interior del régimen, confiar en la intervención extranjera o buscar el apaciguamiento por intereses diplomáticos o comerciales. Frente a ello, presentó la “Tercera Opción”: el cambio de régimen por el propio pueblo iraní a través de una resistencia organizada. Esta opción se fundamenta en la independencia, la soberanía nacional y los valores democráticos, y no en la violencia ni en la dominación externa.
Expuso también la visión de la Resistencia iraní para el futuro de Irán: una república democrática basada en elecciones libres y plurales; la separación de religión y Estado; la igualdad entre mujeres y hombres; la libertad de expresión, reunión y prensa; un poder judicial independiente; la abolición de la pena de muerte; y un Irán libre de armas nucleares. Estos principios, señaló, son compartidos por amplios sectores de la sociedad iraní y constituyen la base de una auténtica unidad nacional.
En cuanto a las responsabilidades de Europa, la señora Rajavi instó a la Unión Europea y a sus instituciones a poner fin al silencio. Reclamó que todas las relaciones con Teherán se condicionen a un cese inmediato de las ejecuciones, la designación de los Guardianes de la Revolución (IRGC) y del aparato de inteligencia del régimen como organizaciones terroristas, y acciones firmes contra las embajadas que funcionan como centros de espionaje y represión. También pidió responsabilidad internacional por los crímenes del pasado, incluido el masacre de 1988 contra presos políticos, reconocida crecientemente como un crimen de lesa humanidad.
Maryam Rajavi concluyó afirmando que Irán se encuentra en una encrucijada irreversible. El régimen solo enfrenta decadencia y un colapso inevitable, mientras que el pueblo iraní avanza por un único camino: una insurrección organizada que conduzca a un cambio democrático. Europa, dijo, debe elegir si quiere situarse del lado del silencio y la pasividad o del lado de la lucha del pueblo iraní por la libertad y la dignidad humana.
Leer el discurso completo de Maryam Rajavi aquí:
Inglés: https://www.maryam-rajavi.com/en/conference-at-the-european-parliament-europe-cannot-remain-silent-or-passive/
Francés: https://www.maryam-rajavi.com/fr/conference-au-parlement-europeen-en-presence-deurodeputes-et-de-personnalites/
