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Irán: 23 ejecuciones entre el sábado y el martes, 16–19 de agosto, incluyendo una ejecución pública

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Irán: 23 ejecuciones entre el sábado y el martes, 16–19 de agosto, incluyendo una ejecución pública

Esta mañana, martes 19 de agosto, en un crimen brutal, los verdugos de Jameneí ahorcaron a 10 prisioneros. Una de las víctimas, Sajjad Hakani, fue ejecutado públicamente en Larestán, provincia de Fars, en un acto de extrema barbarie. Los otros ejecutados fueron: Allah-Nazar Tajik, de 30 años; Abdolraouf Noorzehi; Abdolrahman Es’haqzehi; Mehrdad y otros tres prisioneros en Bandar Abbas; Milad Narouyi (Naderi), de 29 años, en Kermán; y Hafez Siyah Khani, de 38 años, en Iranshahr.

اعدام در ملأ عام در بیرم فارس, روز سه‌شنبه ۲۸ مرداد

El lunes 18 de agosto, seis prisioneros fueron ejecutados: Ali Omidi Moghadam e Iman Jowzi en Jorramabad; Arash Mahjour, de 36 años, y Behrouz Sedghi, de 28, en Isfahán; Davoud Kashani en Hamedán; y Saman Ghamaei en Amol.

El domingo 17 de agosto, cuatro prisioneros fueron ejecutados: Mehdi Najafi, de 26 años; Ahmadreza Younesi Golehzan, de 28; y Salar Rahimzadeh, de 38, en Shiraz; así como Mohammad Baghlani, de 26 años, en Ahvaz.

El sábado 16 de agosto fueron ejecutados Jafar Sadeghi, de 35 años, en Rasht; Houshang Fathi, de 30; y Siamand Sa’adati, de 41, en Sari. De este modo, el número de prisioneros ejecutados entre el sábado y el martes, del 16 al 19 de agosto, y cuyos informes se han recibido hasta ahora, asciende a 23.

El miércoles 13 de agosto fueron ejecutados Javad Esfandiari en Hamedán, Eskandar Bazmandegan en Shiraz y otro prisionero en Borazján.

El martes 12 de agosto, cuatro prisioneros fueron ejecutados: Hamid Sarlak en Dezful; Afshin Dehghan, de 36 años; Peyman Eghbali, de 37; y Mehran Imani, de 31, en Shiraz.

El lunes 11 de agosto, siete prisioneros fueron ahorcados: Yaser Sagvand en Jorramabad; Zaker Aramesh, de 27 años, un compatriota baluchi; Ali Mobasher, de 40; Hossein Rezaei; y una prisionera, Soudabeh Ghasemzadeh, en Isfahán; Saber Akbari en Nahavand; y Amir Hosseinpour, de 34 años, en Ilam.

El domingo 10 de agosto fueron ejecutados Hesam Salari, de 20 años, en Saravan; Bahman Sheibak, de 35, en Birjand; Ahmadreza Torkashvand y otro prisionero en Arak; y Kioumars Fatehi, de 33, en Zanyán.

El sábado 9 de agosto, cuatro prisioneros fueron ahorcados: Bahador Eliasi, de 31 años; Soleiman Naseri; y Sajjad Habibi, de 38, en Kermanshah; y Tayeb Mahmoudi, de 26, en Ahvaz.

Secretariado del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI)
19 de agosto de 2025

El Plan de Reza Pahlavi — Hoja de Ruta hacia un Régimen Neo-fascista

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Por Dr. Majid Rafizadeh

El Dr. Majid Rafizadeh es politólogo formado en Harvard y exalumno de dicha universidad. Posee un doctorado en Gobierno y Relaciones Internacionales, así como másteres en Política Global, Periodismo y Lingüística, y una licenciatura en Traducción (inglés, árabe y persa). Habla con fluidez árabe, inglés y persa, y es miembro del consejo asesor de la Harvard International Review, publicación del Harvard International Relations Council. Contacto: [email protected]

Un seguidor besa el suelo ante Reza Pahlavi, evocando imágenes de devoción ciega y culto a la personalidad en torno a sus ambiciones políticas.

El 1 de agosto de 2025, Reza Pahlavi publicó en X un mensaje en el que anunciaba que, bajo su supervisión, un grupo de expertos había elaborado su plan para el futuro de Irán. Incluía un enlace al documento, publicado en la página web de NUFDI, su principal órgano de propaganda.

La descripción más breve posible de este programa es que constituye una hoja de ruta integral para instaurar en Irán una dictadura de corte neo-fascista. A continuación, algunos de sus puntos clave.

Puntos clave del programa — “Tras el derrocamiento del régimen”

  1. Estructura del “Sistema de Transición”
    Tras el derrocamiento de la República Islámica en una “revolución nacional” y la adhesión de las fuerzas armadas y de seguridad al pueblo, un Sistema de Transición[i] administrará el país durante el período interino. Este sistema estará dirigido por el Líder del Levantamiento Nacional (Reza Pahlavi) y se compondrá de tres órganos: el Consejo del Levantamiento Nacional (legislativo), el Gobierno de Transición (ejecutivo) y el Poder Judicial de Transición (judicial).
  2. Nombramientos y destituciones
    Los jefes de los tres órganos serán propuestos por el Consejo del Levantamiento Nacional (requiriendo mayoría absoluta de sus miembros) y aprobados por el Líder del Levantamiento Nacional.

A – Consejo del Levantamiento Nacional

  • Ejercerá la autoridad legislativa durante el período de transición.
  • Sus miembros, “representando la diversidad y pluralidad de la nación iraní unificada”, serán designados por el Líder del Levantamiento Nacional. Cualquier cambio en el número de miembros o la destitución de uno de ellos requerirá el voto de la mayoría absoluta del Consejo y la aprobación del Líder.
  • Una vez elegido el Mahestan, el Consejo dejará de tener funciones legislativas y pasará a un papel meramente consultivo hasta la disolución del Gobierno de Transición.

Nota: El término Mahestan alude a un antiguo consejo aristocrático de carácter consultivo y reservado a la élite. Incluso en su fase legislativa, este órgano queda subordinado al líder.

B – Gobierno de Transición

  • Actuará como poder ejecutivo durante el período de transición.
  • Los ministros serán nombrados por el jefe de gobierno —a su vez designado por Reza Pahlavi— con la aprobación del Consejo del Levantamiento Nacional, cuyos miembros han sido todos nombrados por el propio Pahlavi.
  • La estructura ministerial y administrativa será determinada en consulta con el Consejo y con la aprobación final del Líder.

C – Poder Judicial de Transición

  • Actuará como poder judicial durante el período de transición.
  • Su titular, “un jurista distinguido y de buena reputación (preferiblemente juez)”, será designado siguiendo el mismo procedimiento: propuesta del Consejo y aprobación de Reza Pahlavi.

Duración del período de transición

  • Entre 18 y 36 meses, prorrogables en caso de “circunstancias imprevistas” como desastres naturales o guerra.
  • Una prórroga de más de seis meses requerirá la aprobación de los tres órganos (todos designados por Reza Pahlavi) y del propio líder.

Mantenimiento del orden y funciones esenciales

  • El Gobierno de Transición mantendrá las funciones vitales del Estado, aplicando estrategias para los seis primeros meses con el fin de preservar la estabilidad social y económica.
  • Se establece la ley marcial en 20 ciudades críticas “para mantener el orden público y prevenir disturbios”.
  • Se creará una unidad especial para “recuperar bienes públicos”, dependiente directamente del líder, con amplios poderes ejecutivos y operativos para actuar sin trabas burocráticas.

Conclusiones

La propuesta concentra el poder de forma extrema en una sola figura, sin elecciones, sin separación real de poderes y sin mecanismos de control democrático.

Con este modelo, Pahlavi se convertiría en jefe absoluto del Ejecutivo, Legislativo, Judicial y de inteligencia durante al menos tres años, sin rendir cuentas a ninguna institución independiente. El diseño recuerda al régimen clerical actual e incluso lo supera en centralización al eliminar cualquier forma de participación popular.

En materia de justicia transitoria, el plan contempla someter a referéndum la posibilidad de perdonar a los responsables de crímenes de lesa humanidad. Las eventuales comisiones de la verdad o tribunales de transición estarían igualmente bajo control directo del líder, convirtiéndose en instrumentos para consolidar el poder, no para garantizar justicia.

Se preservan los aparatos represivos, incluido el Ministerio de Inteligencia, y se integra a personal de la Guardia Revolucionaria en otros cuerpos de seguridad. Se prevé la continuidad de unidades antidisturbios y de “control de multitudes” —exactamente la terminología empleada por el régimen actual para la represión interna—, sin garantía de proteger el derecho a la protesta.

En política exterior, no hay estrategia realista basada en la organización popular interna: se parte de la premisa de que el régimen ya ha caído y se deposita la autoridad en una figura hereditaria y en el respaldo extranjero, lo que debilita cualquier movimiento democrático de base.

No existe un programa específico para las nacionalidades y minorías étnicas; en cambio, se insiste en combatir el supuesto “separatismo” en zonas fronterizas mediante la acción militar.

En suma, el plan otorga a Reza Pahlavi una autoridad sin límites, comparable a una monarquía absoluta o al Líder Supremo bajo la velayat-e faqih. Es una transición dirigida desde arriba y tutelada por potencias extranjeras, no un proceso democrático participativo.

En otras palabras

  • Ningún plan concreto para un cambio de régimen desde la base
  • Poder absoluto durante tres años o más
  • Conservación de las fuerzas represivas con nuevos nombres y uniformes
  • Nueva agencia de seguridad dependiente directamente del líder
  • Las leyes del régimen clerical siguen vigentes hasta nuevo aviso

Resultado: una nueva dictadura — no libertad, no soberanía popular.

[i] El “Sistema de Transición” es el marco que engloba al Consejo del Levantamiento Nacional (legislativo), el Gobierno de Transición (ejecutivo) y el Poder Judicial de Transición (judicial), todos bajo el liderazgo de Reza Pahlavi.

Fuente: https://freeiransn.com/reza-pahlavis-platform-a-roadmap-to-neo-fascist-rule/

Italia: Visita de Maryam Rajavi a Roma y respaldo mayoritario del Senado italiano

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Italia – Crece el apoyo europeo a un Irán democrático

Maryam Rajavi, presidenta electa del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI), concluyó una visita políticamente significativa de dos días a Italia los días 30 y 31 de julio de 2025. Su visita tuvo lugar en un momento crucial, con Irán enfrentando una intensa crisis interna intensificada por una brutal guerra de 12 días, un aumento en las ejecuciones y crecientes disturbios internos. En este contexto, la visita comprendió tres eventos de gran envergadura, cada uno de los cuales enfatizó el creciente apoyo internacional al cambio democrático en Irán y a la “Tercera Vía” de la Sra. Rajavi: rechazar tanto la intervención militar extranjera como el apaciguamiento occidental a favor del cambio de régimen liderado por el pueblo iraní y su resistencia organizada.

La visita comenzó el miércoles 30 de julio con una importante conferencia en la histórica Sala Regina del Parlamento italiano, titulada “No a la guerra extranjera, no al apaciguamiento: cambio del pueblo iraní y la resistencia”.

El acto en la Cámara de Diputados fue presidido por el diputado Naike Gruppioni y contó con la presencia de destacados legisladores italianos y destacadas personalidades internacionales, entre ellos Charles Michel, ex presidente del Consejo Europeo y ex primer ministro de Bélgica.

En su discurso, Michel describió a la teocracia iraní como “más débil que nunca pero peligrosamente brutal”, citando la ejecución de 81 personas en un mes y las continuas provocaciones nucleares del régimen como evidencia. Respaldando el Plan de Diez Puntos de la Sra. Rajavi, lo describió como una “hoja de ruta de la dictadura a la democracia” y advirtió contra el silencio y la inacción, equiparándolos a la complicidad.

Maryam Rajavi conectó los levantamientos modernos de Irán con una lucha centenaria por la autodeterminación democrática. Condenó las recientes ejecuciones por parte del régimen de Behrouz Ehsani y Mehdi Hassani, dos miembros de la Organización Muyahidín del Pueblo de Irán (PMOI o MEK), como parte de una política más amplia de represión destinada a aplastar la disidencia. Citando más de 1.400 ejecuciones bajo el nuevo presidente, Masoud Pezeshkian, enfatizó que la supervivencia del régimen ha dependido de la brutalidad y el miedo, así como de la exportación de crisis al extranjero.

El apoyo de las figuras políticas italianas fue generalizado y provino de todo el espectro político. El senador Giulio Terzi, presidente del Comité de Asuntos Europeos del Senado y ex ministro de Relaciones Exteriores, elogió el trabajo del CNRI para exponer el programa nuclear secreto de Irán y las actividades terroristas del régimen en Europa. Reiteró que el sistema clerical de Irán depende fundamentalmente de las ejecuciones y la represión, citando casi 600 ejecuciones solo en 2025.

El senador Lucio Malan, líder del grupo gobernante Fratelli d’Italia (FDI) en el Senado, se hizo eco de esta postura, aplaudiendo la visión de la Sra. Rajavi como moderna e inclusiva. El diputado Lorenzo Cesa, jefe de la delegación de Italia en la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, describió al CNRI como una fuerza unificadora para las diversas comunidades étnicas y religiosas de Irán. También condenó los esfuerzos occidentales para legitimar las llamadas facciones “moderadas” dentro de un régimen que caracterizó como fundamentalmente violento.

Los parlamentarios entregaron a la señora Rajavi un libro con el respaldo de la mayoría del Senado italiano.

Al día siguiente, la Sra. Rajavi fue recibida formalmente por la Comisión Extraordinaria para la Protección y Promoción de los Derechos Humanos del Senado italiano.

La comisión fue presidida por  la senadora Stefania Pucciarelli y la audiencia fue transmitida en vivo en el sitio web del Senado. En su testimonio, la Sra. Rajavi volvió a dar la voz de alarma sobre los abusos sistemáticos, como la intensificación de la represión, los apagones de Internet, las patrullas armadas y una nueva ley de pena de muerte contra la disidencia. También advirtió que 14 presos políticos se enfrentaban actualmente a la ejecución sin perspectivas de rendición de cuentas internacional.

De manera crucial, la Sra. Rajavi llamó la atención sobre la estrategia más amplia del régimen de preservación a través de la represión interna y la agresión externa. Esto va desde la masacre de 1988 de 30.000 presos políticos, que los medios estatales de Teherán elogiaron recientemente como una “experiencia histórica exitosa”, hasta el terrorismo transnacional. Los ejemplos incluyen el asesinato en 1993 del representante del NCRI Mohammad Hossein Naghdi en Roma. Instó a los gobiernos europeos a condicionar todas las relaciones diplomáticas y económicas con Irán al fin de las ejecuciones y los abusos contra los derechos humanos. Los senadores presentes expresaron su profunda preocupación y reiteraron su apoyo a la causa de la resistencia, incluido su compromiso con los derechos de las mujeres, la autonomía étnica y un marco político laico.

 

La visita concluyó con la histórica Cumbre Mundial de Irán Libre 2025, celebrada la noche del 31 de julio en el prestigioso Palazzo dei Congressi de Roma

El evento, organizado como la tercera sesión de la serie de cumbres globales Irán Libre, convocó a ex jefes de Estado, diplomáticos, defensores de los derechos humanos y legisladores internacionales.

Además de los oradores del evento parlamentario, la cumbre también contó con una serie de otros oradores internacionales prominentes. La ex ministra francesa de Defensa y Asuntos Exteriores, Michèle Alliot-Marie, advirtió sobre los peligros que plantea un régimen que posee tecnología avanzada pero que sigue siendo ideológico y teocrático. Descartó el apaciguamiento como inútil, elogiando el liderazgo de Rajavi como claro y valiente.

El ex alcalde de la ciudad de Nueva York, Rudy Giuliani,  condenó al régimen como “una de las tiranías más sangrientas de la historia moderna” y argumentó que ni la restauración de la monarquía ni la intervención externa ofrecían un camino viable a seguir. “El MEK (PMOI) son los únicos que han mantenido el rumbo”, declaró.

El ex primer ministro italiano Matteo Renzi reflexionó sobre las recientes ejecuciones y declaró claramente: “Murieron por su libertad y la nuestra”. Advirtió: “La guerra y el apaciguamiento han fracasado. La única vía es el cambio de régimen liderado por el pueblo iraní y su Resistencia organizada”. Renzi instó a los europeos a no juzgar mal a Irán nuevamente: “Ahora es el momento de la democracia, de la justicia, de la paz. Este es el momento de un Irán libre”.

Otros oradores incluyeron  a James Cleverly, ex secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, quien señaló el fracaso de las soluciones impuestas externamente; y el Dr. Javaid Rehman, ex relator especial de la ONU sobre Irán, quien reiteró su clasificación de la masacre de 1988 como genocidio.

La excandidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt enfatizó el temor del régimen a la organización y disciplina de la Resistencia. “La PMOI no es solo una opción”, dijo. “Es la única opción”.

Charles Michel, ex primer ministro de Bélgica y presidente del Consejo Europeo, hizo un enérgico llamamiento a favor del cambio democrático en Irán. Elogió el coraje de las mujeres, los jóvenes y las Unidades de Resistencia iraníes, y señaló que, a pesar de décadas de represión, su voz continúa creciendo más fuerte, inspirando a los demócratas de todo el mundo. Destacó la dependencia del régimen iraní de las ejecuciones masivas, la política nuclear arriesgada y el terrorismo regional como signos de desesperación.

Los ex embajadores de Estados Unidos, Carla Sands y Stephen Rapp,  pidieron apoyo internacional para el pueblo iraní en su búsqueda por establecer una república democrática. La ex funcionaria de la Casa Blanca Linda Chávez también pidió un mayor apoyo occidental a la Resistencia. Chávez agregó: “El cambio de régimen debe ocurrir ahora”. Mientras tanto, el economista y ex primer ministro italiano Carlo Cottarelli vinculó el estancamiento político de Irán con su declive económico. El ex embajador alemán Hans Ulrich Seidt enfatizó: “La PMOI es la fuerza que más teme el régimen. El régimen llegará a su fin con bastante rapidez, y sus sacrificios no serán en vano”.

La cumbre reforzó el mensaje clave de la visita de dos días, a saber, que el régimen iraní, sumido en una crisis interna, está destinado a enfrentarse a una sociedad que está decidida en su búsqueda de recuperar la soberanía.

Conclusión

La cumbre de Roma confirmó un creciente consenso internacional en reconocimiento de la legitimidad política del CNRI y su visión para el futuro de Irán. La combinación de apoyo parlamentario, compromiso de la sociedad civil y solidaridad transatlántica representa un desarrollo significativo en el discurso global sobre Irán. Con el régimen debilitado y los disturbios internos cada vez más profundos, el mensaje entregado en Roma no podría haber sido más claro. El futuro de Irán no está en la dictadura, ya sea clerical o monárquica, sino en el pueblo y su resistencia organizada. La cumbre enfatizó poderosamente la Tercera Vía, no la guerra o el apaciguamiento, sino el cambio de régimen dirigido por el pueblo, y dejó en claro que el pueblo iraní, a través de su Resistencia organizada, está a la vanguardia del impulso por el cambio.

Roma – Líderes europeos y parlamentarios italianos exigen acción internacional contra el régimen iraní y respaldan la Tercera Vía propuesta por Maryam Rajavi


El Parlamento italiano acoge una destacada conferencia sobre Irán: “La próxima masacre iraní se está desarrollando ante nuestros ojos”

Roma, 30 de julio de 2025 — Hoy se ha celebrado en la Sala Regina del Parlamento italiano una conferencia de alto nivel titulada “La próxima masacre iraní se está desarrollando ante nuestros ojos”, centrada en la intensificación de la represión del régimen iraní contra la disidencia. El acto ha contado con la participación de destacadas figuras del Parlamento italiano y de representantes internacionales. La oradora principal ha sido Maryam Rajavi, presidenta electa del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI).

Entre los ponentes también figuraban Charles Michel, presidente del Consejo Europeo hasta diciembre de 2024 y ex primer ministro de Bélgica; el senador Giulio Terzi, presidente de la Comisión de Asuntos Europeos del Senado y exministro de Asuntos Exteriores de Italia; el senador Lucio Malan; los diputados italianos Naike Gruppioni (FDI), Lorenzo Cesa (Grupo Mixto); y Linda Chavez, ex asesora de la Casa Blanca durante el mandato del presidente Reagan.

La conferencia tuvo lugar poco después de la ejecución, el pasado 27 de julio, de dos presos políticos, Behrouz Ehsani y Mehdi Hassani, ambos vinculados a la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (PMOI/MEK). Al menos otros 14 presos políticos relacionados con el MEK se encuentran actualmente en el corredor de la muerte y corren peligro inminente de ejecución.

En su intervención, Maryam Rajavi condenó las ejecuciones y pidió una acción internacional urgente:

“Hace apenas tres días, la dictadura religiosa en Irán cometió otro crimen atroz: la ejecución de dos miembros de la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán. Este acto brutal forma parte de un patrón sistemático de represión —un crimen contra la juventud iraní, cuyo único delito es anhelar la libertad”.

Rajavi presentó lo que denominó la Tercera Opción para el futuro de Irán:

“Hoy he venido a la cuna de la democracia italiana a presentar una hoja de ruta completa basada en la fuerza, determinación y capacidad de una nación que se ha alzado. Esta hoja de ruta no se basa ni en una intervención militar extranjera, ni en una dictadura religiosa ni en la complacencia con ella. Se basa en un cambio de régimen impulsado por el pueblo iraní y su resistencia organizada”.

Rajavi también rechazó firmemente el retorno de la monarquía como opción para el futuro de Irán:

“La Tercera Opción representa la sangre y el sufrimiento de la lucha del pueblo iraní —desde la Revolución Constitucional hasta nuestros días— contra dos formas de dictadura: la monárquica y la teocrática. Ambas han conspirado históricamente contra los intereses del pueblo”.

Frente a quienes temen una posible inestabilidad tras el fin del régimen, añadió:

“Negar la capacidad del pueblo iraní y de su resistencia es ignorar un movimiento que lleva más de cuatro décadas luchando incansablemente. Irán cuenta con un movimiento de resistencia bien organizado. La existencia de una alternativa democrática ofrece una garantía firme y realista para una transición estable tras la caída del régimen”.

El expresidente del Consejo Europeo, Charles Michel, criticó la política de apaciguamiento hacia Teherán:

“La dictadura de los mulás es más débil que nunca, y por eso es más peligrosa. Solo el mes pasado fueron ejecutadas 81 personas. No son simples cifras; son seres humanos. Recordamos la masacre de 1988, en la que el 90% de los ejecutados eran miembros del MEK. He visto cómo el régimen chantajea a gobiernos mediante rehenes y amenazas nucleares. De todo esto se desprenden tres lecciones:

  1. El apaciguamiento no funciona.

  2. El silencio es complicidad.

  3. Existe una alternativa: el camino promovido por el CNRI y el plan de diez puntos de Maryam Rajavi es la vía hacia la libertad y la democracia”.

El senador Giulio Terzi añadió:

“Durante años, el régimen iraní y sus aliados han propagado la falsa idea de que no hay alternativa democrática viable. Pero la realidad es que el CNRI y su presidenta electa Maryam Rajavi sí ofrecen una visión democrática para el futuro de Irán. La reciente ejecución de dos miembros del MEK y la amenaza sobre otros 14 revela dónde percibe el régimen su mayor amenaza existencial. Italia y Europa deben plantarse ante esta barbarie”.

El senador Malan destacó:

“Lo que os guía es vuestro amor por vuestro país. Las nuevas ejecuciones y el peligro inminente de más muertes deben alarmarnos. El gobierno italiano se opone firmemente a la pena de muerte. Irán tiene la tasa de ejecuciones más alta del mundo. El liderazgo de la señora Rajavi y su plan para un Irán libre demuestran que existe una alternativa democrática. Espero con ilusión visitar un Irán libre”.

Naike Gruppioni, diputada por FDI, subrayó:

“El régimen misógino de Irán teme más a Maryam Rajavi que a nadie, porque no solo representa una alternativa democrática viable, sino que es una fuente de inspiración, especialmente para las jóvenes iraníes que ven en ella un modelo a seguir. Su plan de diez puntos es un proyecto real para una democracia genuina. Apoyar a una mujer así no es solo un deber moral, sino también una necesidad geopolítica. Y nuestro apoyo debe traducirse en acciones concretas, como el reconocimiento del derecho del pueblo iraní a derrocar al régimen clerical”.

Lorenzo Cesa, presidente de la Comisión de la OTAN en la Cámara de Diputados, añadió:

“Debemos honrar la memoria de los más de 100.000 iraníes que han perdido la vida por la libertad y apoyar a quienes aún luchan contra este régimen. Desde el Parlamento, tenemos el deber de actuar en apoyo del CNRI y su plan de diez puntos. Debemos presionar a nuestro gobierno para que respalde al pueblo iraní en su lucha por el cambio”.

Linda Chavez concluyó:

“El cambio de régimen en Irán no puede venir de una intervención militar externa, sino que debe surgir desde dentro, por parte del pueblo iraní. Y el único grupo que conozco que representa una alternativa real es el CNRI. El pueblo iraní dice no a Jamenei y no al retorno de la monarquía. Para mí, la Tercera Opción es el único camino posible para un cambio de régimen”.

La conferencia finalizó con una impactante exposición en la Piazza dei Santi Apostoli, donde se presentaron cientos de retratos de víctimas de la reciente oleada de represión en Irán. Cada fotografía estaba adornada con flores rojas y pequeñas banderas iraníes: un homenaje solemne a las vidas perdidas en la lucha por la libertad.

La Libre – 120 legisladores belgas condenan el aumento de ejecuciones en Irán y piden un cambio de política de la UE

120 legisladores belgas condenan el aumento de ejecuciones en Irán y piden un cambio de política de la UE

A medida que la atención internacional se aleja de la reciente escalada militar entre Irán e Israel, aumenta la preocupación por un fuerte aumento de las ejecuciones dentro de Irán. Según Iran Human Rights Monitor, al menos 81 presos fueron ejecutados entre el 21 de junio y el 21 de julio de 2025, lo que representa un aumento del 130 % con respecto al mismo periodo del año anterior. El pico se produjo entre el 20 y el 21 de julio, con 21 ejecuciones realizadas en tres días. Desde que el presidente Masoud Pezeshkian asumió el cargo en agosto de 2024, el número de ejecuciones ha llegado a 1.459.

Respuesta parlamentaria belga

El deterioro de la situación de los derechos humanos ha provocado fuertes reacciones en Bélgica. El 18 de julio, el Parlamento Federal belga aprobó una resolución que pedía que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) fuera designado como organización terrorista. La resolución también abordó el creciente uso de la pena de muerte por parte del régimen, particularmente contra opositores políticos, y pidió la liberación de los presos políticos.

El tema también se ha abordado a nivel regional: el Parlamento flamenco aprobó recientemente una resolución centrada en el historial de derechos humanos de Irán, con especial atención a la ejecución de presos políticos, incluidos 9 que fueron condenados recientemente a muerte por su vinculación con un destacado movimiento opositor, la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI o MEK).

Acciones de la diáspora iraní en Bruselas

Paralelamente, los miembros de la diáspora iraní en Bélgica han intensificado los esfuerzos para llamar la atención internacional sobre la situación. En las últimas tres semanas, la comunidad ha realizado tres mítines públicos en Bruselas, en la rotonda Schuman y la Place du Luxembourg, cerca del Parlamento Europeo, con exhibiciones de fotos de prisioneros condenados a muerte y pidiendo a la Unión Europea que tome medidas concretas, incluida la designación del CGRI como organización terrorista.

Varios parlamentarios belgas y europeos participaron o expresaron su apoyo a las manifestaciones, lo que agregó peso político a los llamados a la acción.

120 parlamentarios emiten declaración conjunta

Posteriormente, el 22 de julio, un grupo multipartidista de 120 parlamentarios belgas de las asambleas federal y regional —incluidos los presidentes de las comisiones de asuntos exteriores y altos dirigentes de grupos políticos y partidos— firmó una declaración conjunta en la que pedía el fin de las ejecuciones y expresaba su apoyo a un futuro democrático en Irán.

La declaración, presentada por Gérard Deprez, Ministre d’État, expresó su apoyo al plan de 10 puntos propuesto por Maryam Rajavi, presidenta electa del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI). El plan describe los principios para una república laica y democrática en Irán, incluida la igualdad de género, la abolición de la pena de muerte, la separación de la religión y el estado, la coexistencia pacífica y una política no nuclear.

Los parlamentarios rechazan explícitamente cualquier retorno a la dictadura, ya sea religiosa o monárquica, y subrayan la importancia del pluralismo y las libertades cívicas.

La “tercera vía”

En su declaración, el Sr. Deprez situó esta declaración dentro de un debate estratégico más amplio. Citando las limitaciones tanto de la confrontación militar como del apaciguamiento diplomático, reiteró su apoyo a la “Tercera Vía”, un marco político presentado por el CNRI que pide un cambio democrático liderado por el pueblo iraní y su resistencia organizada, sin intervención militar extranjera.

“La paz y el cambio duraderos en Irán no vendrán a través de la intervención militar extranjera o el apaciguamiento. Debe provenir del empoderamiento del pueblo iraní”, declaró Deprez.

Los parlamentarios belgas enfatizaron que el pueblo iraní, especialmente su juventud y las “unidades de resistencia” dentro del país, tienen derecho a enfrentarse al IRGC y buscar un cambio de régimen.

¿Un cambio en el compromiso europeo?

La declaración conjunta y la resolución parlamentaria sugieren una creciente disposición dentro de las democracias europeas para adoptar una postura más firme sobre la represión interna de Irán. Si bien estas iniciativas no constituyen una política oficial del gobierno, el amplio apoyo político del que gozan en Bélgica puede influir en futuras discusiones dentro de la UE.

Queda por ver si estas medidas conducirán a cambios políticos concretos, como sanciones, la inclusión del CGRI en listas negras y un compromiso más fuerte con la oposición iraní. Pero el mensaje de un segmento significativo de la clase política de Bélgica es claro: el derecho del pueblo iraní a la autodeterminación y su búsqueda de una república democrática y secular deben ser reconocidos.

fuente: https://www.lalibre.be/debats/opinions/2025/07/29/120-parlementaires-belges-condamnent-la-flambee-dexecutions-en-iran-B4C67B4P2NAFPJV3ZAFNHT36KU/

Irán: Ejecución de dos presos políticos a pesar de la indignación internacional

Esta mañana, los presos políticos Mehdi Hassani (48) y Behrouz Ehsani (70) fueron ejecutados en Irán, a pesar de los llamamientos internacionales generalizados para que suspendieran sus condenas.

Habían sido condenados por el cargo de “librar una guerra contra Dios”, una acusación controvertida y ampliamente aplicada, debido a su supuesta pertenencia al principal movimiento de oposición, la Organización Muyahidín del Pueblo de Irán (OMPI o MEK).

Maryam Hassani, hija de Mehdi, afirmó que su familia no fue informada previamente de la ejecución de su padre.

 

Además de estas ejecuciones, otros 14 presos políticos están actualmente en el corredor de la muerte en Irán, habiendo recibido sentencias similares relacionadas con presuntas afiliaciones a la OMPI. Estos casos son considerados por los observadores de derechos humanos como políticamente motivados y carentes del debido proceso.

Maryam Rajavi, presidenta electa del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI), condenó enérgicamente las ejecuciones y dijo:
 “Esta brutalidad solo intensifica la indignación del pueblo iraní y refuerza la determinación de la valiente juventud de Irán de poner fin a esta tiranía teocrática…”
Pidió a las Naciones Unidas y a los estados miembros que vayan más allá de la condena verbal y tomen medidas concretas.  ”
La inacción de la comunidad internacional ha envalentonado a este régimen sanguinario para cometer más crímenes y ejecuciones. Muchos presos de la OMPI y de la resistencia están actualmente en el corredor de la muerte: se necesitan medidas urgentes para salvar sus vidas”.

Durante las últimas tres semanas, las comunidades iraníes en Europa han realizado mítines y manifestaciones semanales en Bruselas y otras capitales de los estados miembros de la UE para actuar de manera más decisiva. Los activistas argumentan que, a pesar de los llamamientos de múltiples parlamentos y organismos internacionales, la falta de aplicación o consecuencia ha permitido que estas ejecuciones continúen.

Además, esta mañana, Saeed Masouri, uno de los presos políticos más antiguos de Irán, una figura clave en la campaña de “Los martes para decir no a las ejecuciones”, fue trasladado por la fuerza a Zahedan, esto es para romper la campaña contra las ejecuciones y allanar el camino para más asesinatos estatales.

Sostienen que la pasividad de los gobiernos ha hecho que los repetidos llamamientos de organizaciones de derechos humanos y de diversos parlamentos resulten ineficaces, permitiendo finalmente que se llevaran a cabo las ejecuciones de Behrouz y Mehdi. Ha llegado el momento de poner fin a esta pasividad frente a un régimen basado en la ejecución, la tortura y el terror.

Washington Post – La próxima masacre iraní se está desarrollando a plena vista

La próxima masacre iraní se está desarrollando a plena vista

El régimen está reviviendo sus tácticas más oscuras y poniendo a prueba la voluntad del mundo para actuar

The Washington Post – Opinión – 24 de julio de 2025

Por Stephen J. Rapp

Stephen J. Rapp fue jefe de enjuiciamiento en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y fiscal del Tribunal Especial para Sierra Leona. Se desempeñó como embajador especial de Estados Unidos para asuntos de crímenes de guerra de 2009 a 2015.

Como ex fiscal internacional, me veo obligado a hablar en contra de un patrón de escalada de violaciones de derechos humanos en Irán, un patrón que evoca los capítulos más oscuros de la historia de ese país y exige una respuesta internacional sostenida. Lo que está en juego no es solo la justicia para las víctimas, sino también la credibilidad del mundo en la prevención de atrocidades masivas.

La República Islámica de Irán nunca ha dudado en utilizar la fuerza letal contra la disidencia. Un claro ejemplo se produjo en 2019 cuando cientos de iraníes fueron asesinados a tiros por protestar contra el aumento del precio del combustible. A pesar de la protesta internacional, ese derramamiento de sangre fue un preludio, no un clímax.

Tres años después, la muerte de una joven, Mahsa Amini, a manos de la “policía de la moral” provocó un levantamiento nacional. Esta vez, el régimen respondió con brutalidad estratégica: más de 750 manifestantes muertos y sobre 30.000 detenidos. Pero las ejecuciones — y no los disparos — se convirtieron en el arma principal del régimen para la represión sostenida. En 2023, más de 850 personas fueron ejecutados. En 2024, el número se acercó a 1,000. Este año, un relator especial de la ONU advirtió que Irán está listo para superar esa cifra nuevamente.

Al menos una docena de manifestantes del levantamiento de 2022 ya han sido ahorcados. Otros, acusados de delitos vagos como “enemistad con Dios” (moharebeh), son condenados por afiliarse a grupos de oposición. Estos asesinatos judiciales no son actos aislados, sino medidas calculadas para reprimir la disidencia y reafirmar el control después de dos levantamientos nacionales, así como la guerra más reciente con Israel.

La respuesta del régimen a su vulnerabilidad percibida a raíz de ese conflicto se ha vuelto cada vez más agresiva. Si bien sus fracasos pueden atribuirse a la incompetencia y la penetración extranjera de sus servicios de seguridad, su furia se dirige a los oponentes políticos internos. Miles de iraníes están en peligro mientras el parlamento ahora busca acelerar las sentencias de muerte en casos que involucran colaboración imaginaria con entidades extranjeras.

Si la trayectoria actual continúa, el recuento de ejecuciones de Irán para 2025 podría superar cualquier otro en la memoria moderna, excepto, quizás, por el horror de 1988. Ese verano, aproximadamente 30.000 presos políticos fueron ejecutado sumariamente. Su único delito fue “aferrarse a su creencia” en una oposición democrática. Las comisiones de muerte responsables de esas atrocidades ahora son elogiadas por su brutalidad.

Este mes, la Agencia de Noticias Fars, portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, publicó un editorial escalofriante en el que se elogiaba a las comisiones de la muerte como una “experiencia histórica exitosa”. Han seguido llamados a una nueva purga de disidentes políticos. Tres activistas presuntamente vinculados a Mujahedin-e-Khalq (PMOI o MEK), una destacada organización disidente —Farshad Etemadi-Far, Masoud Jamei y Alireza Mardasi— fueron condenadas a muerte en julio. La acusación: moharebeh, la misma justificación utilizada por el ayatolá Ruhollah Jomeini en 1988. Cientos de otros casos están pendientes.

En 1988, los activistas iraníes intentaron hacer sonar las alarmas en toda la comunidad internacional mientras se preparaba el terreno para las ejecuciones masivas. La mayoría de los funcionarios occidentales optaron por ignorar los llamados a la acción. El peligro que surge con las últimas ejecuciones y arrestos por motivos políticos no es solo que Irán perpetre otra masacre, sino que el mundo repita su fracaso al permitir que suceda.

Para su crédito, algunos expertos y formuladores de políticas ya han comenzado a dar la alarma. El 4 de julio, 10 expertos en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU denunció la represión que comenzó cuando comenzó la guerra de 12 días el 13 de junio, señalando que la retórica de los medios estatales, incluidos los llamados a la “vigilancia” y los “asesinatos”, se hace eco de las justificaciones anteriores del régimen para las “atrocidades de 1988”.

La impunidad engendra impunidad. Corresponde a las instituciones globales actuar ahora. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, debería usar su autoridad para lanzar una misión de investigación que indicaría al régimen que sus asesinatos judiciales quedarían expuestos al mundo. Y los gobiernos democráticos de todo el mundo deberían imponer sanciones a los perpetradores de los abusos de los derechos humanos de Irán y degradar las relaciones diplomáticas con Irán hasta que ponga fin a sus intentos sistemáticos de matar a sus oponentes políticos.

No debemos hacernos ilusiones sobre lo que tales movimientos podrán lograr a corto plazo. Irán ya estaba aislado antes de sus masacres de 1988 y, sin embargo, el régimen sobrevive hasta el día de hoy, bajo diversos grados de censura por sus abusos de los derechos humanos bien documentados.

Sin embargo, esto no es excusa para la inacción. Como alguien con experiencia en llevar a los criminales de guerra ante la justicia, sé que la rendición de cuentas es lenta pero nunca imposible. Los gobernantes de Irán pueden apoyarse hoy en la impunidad, pero con un esfuerzo internacional sostenido, mañana podrían enfrentarse a la justicia, ya sea ante sus propios ciudadanos o en un tribunal internacional que aún no se ha convocado.

Fuente: Washington Post

EL INDEPENDIENTE : Opinion – El futuro de Irán se encuentra dentro

 

El futuro de Irán se encuentra dentro

Por Firouz Mahvi

Esta guerra también ha demostrado que, por muy precisos que sean, los ataques militares no son un sustituto del cambio

Durante demasiado tiempo, el mundo ha tolerado la ilusión de que la diplomacia y las concesiones moderarían el comportamiento de Teherán. Los gobiernos occidentales apuntalaron a un régimen que sabían que era brutal, apostando a que los acuerdos comerciales y las conversaciones nucleares brindarían estabilidad. Se les advirtió lo contrario. Hace más de dos décadas, Maryam Rajavi, presidenta electa del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI), se presentó en el Parlamento Europeo en Estrasburgo para proponer la “Tercera Vía” y declaró claramente que el apaciguamiento conduciría a la guerra. Fue ignorada y el precio se pagó con sangre.

Esta guerra también ha demostrado que, por muy precisos que sean, los ataques militares no son un sustituto del cambio. El régimen iraní sobrevivió al bombardeo. Su maquinaria de represión sigue intacta. Esto no prueba la fuerza del régimen, sino la imposibilidad de liberar a un pueblo a través de la intervención extranjera. El cambio en Irán no vendrá de aviones de combate ni de gobiernos extranjeros. Vendrá desde dentro, de un pueblo que se ha levantado una y otra vez, y de un movimiento que ha pasado décadas sentando las bases para un futuro democrático.

La Tercera Vía está profundamente arraigada en la historia de resistencia de Irán, desde la Revolución Constitucional (1905-1911) hasta el movimiento democrático liderado por el primer ministro iraní, Mohammad Mossadegh (principalmente entre 1951 y 1953). Revive su principio de “equilibrio negativo”: independencia sin aislamiento y compromiso sin rendición. Defiende la paz y la libertad, al tiempo que afirma que la soberanía debe residir en el pueblo, no en los monarcas, los mulás o las potencias extranjeras.

La Tercera Vía también distingue entre el cambio democrático genuino y aquellos que buscan el poder a través de la dependencia extranjera o la tiranía reciclada. Las facciones monárquicas neofascistas, incluido el hijo del depuesto Shah de Irán, que ha fantaseado abiertamente con regresar a Irán con la ayuda de bombas israelíes, han sufrido un colapso político. Sus ilusiones han sido destrozadas y su irrelevancia ha quedado expuesta. Del mismo modo, los autodenominados reformistas y los antiguos miembros del régimen que viven en el extranjero han revelado sus verdaderos colores lamentando la pérdida de activos militares en lugar de apoyar al pueblo.

No es casualidad que el régimen luche con más ahínco contra la Tercera Vía. Cuando los parlamentos europeos respaldan esta visión, Teherán responde con amenazas, presión económica y desinformación. El régimen sabe muy bien que un movimiento popular y organizado que ofrece una alternativa democrática es mucho más peligroso para su supervivencia que cualquier avión de guerra.

Hoy, el régimen está más débil que nunca. Su estrategia regional está en ruinas

Hoy, el régimen está más débil que nunca. Su estrategia regional está en ruinas. Hizbulá ha sido expuesto, su influencia en Siria se ha desmoronado y su influencia nuclear se está desvaneciendo. El régimen clerical abrió las puertas a la guerra no por fortaleza, sino por miedo: miedo a otro levantamiento nacional y a su propio pueblo. La guerra es un síntoma de su crisis, no la causa.

Ninguna cantidad de retórica vacía del Líder Supremo Jamenei o del púlpito de la oración del viernes puede ocultar la verdad: el régimen se encuentra en una posición difícil. Carece de los medios para avanzar y tampoco tiene la credibilidad para retroceder. La tercera vía sigue siendo el único camino viable para Irán, para la región y para la comunidad internacional que dice apoyar la paz y la democracia.

Ahora es el momento de la claridad. El mundo debe dejar de caer en la fantasía de que Irán puede ser reformado desde dentro de sus círculos gobernantes o estabilizado a través de acuerdos extranjeros. El verdadero cambio se producirá cuando se permita al pueblo iraní, mediante sus propios sacrificios y con el reconocimiento internacional, determinar su propio futuro. Ese cambio ya está en marcha. Ha llegado el momento de apoyarlo.


Firouz Mahvi es miembre del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI), movimiento opositor iraní.

Fuente: https://www.elindependiente.com/opinion/2025/07/19/el-futuro-de-iran-se-encuentra-dentro/

Irán después de la guerra: la represión se profundiza a medida que la economía se derrumba

En las semanas posteriores a la guerra de 12 días entre Irán e Israel (del 13 al 25 de junio de 2025), el régimen iraní se ha sumido aún más en la represión y la agitación económica

  1. Ejecuciones: silenciar la disidencia mediante el terror
  2. Un confinamiento al estilo de Corea del Norte
  3. La ruina económica y la revuelta del pan
  4. El costo de la guerra
  5. Un régimen en crisis, una sociedad asediada

El régimen ha recurrido a brutales medidas represivas en el país para mantener el control. Las ejecuciones políticas, las detenciones masivas, la vigilancia y los ataques contra las minorías étnicas y sociales se han intensificado, mientras que la población se enfrenta a una inflación galopante, una escasez catastrófica de pan y huelgas laborales generalizadas. Esta convergencia de represión y desesperación económica pinta un panorama sombrío de la vida en Irán a mediados de 2025.

Ejecuciones: silenciar la disidencia mediante el terror
El 13 de julio de 2025, el régimen iraní condenó a tres presos políticos —Farshad Etemadi-Far, Masoud Jamei y Alireza Mardasi— a doble ejecución y a un año de prisión tras dos años de tortura y reclusión en régimen de aislamiento. Otros dos, Saman y Davood Hormat-Nejad, fueron condenados a penas de prisión de 12 y 15 años, respectivamente. Estos veredictos fueron dictados por la Sección 1 del Tribunal Revolucionario de Ahvaz por cargos que incluyen “enemistad contra Dios” y presunta afiliación con la principal oposición, la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (PMOI o MEK). Uno de los condenados, Masoud Jamei, está luchando contra el cáncer de estómago, una enfermedad hepática y graves infecciones.

Este juicio es emblemático de un patrón más amplio de la posguerra. En los días posteriores al cese al fuego, las autoridades iniciaron lo que los observadores internacionales han denominado una “purga”, que recuerda a la masacre de presos políticos de 1988. Las ejecuciones aceleradas, a menudo basadas en cargos de espionaje para Israel, son ahora rutinarias, y los grupos de derechos humanos informan de que se están dictando condenas a muerte tras juicios apresurados sin el debido proceso.

Un confinamiento al estilo de Corea del Norte
Tras el alto el fuego, el régimen iraní cambió su enfoque hacia adentro. Desde el 26 de junio, se ha detenido a entre 700 y 1.000 civiles, acusados de delitos imprecisos como “propaganda” o vínculos con potencias extranjeras. Grupos enteros —activistas, estudiantes, sindicalistas, minorías étnicas— se han visto arrastrados por esta ola. En Rasht, siete personas fueron trasladadas a la prisión de Lakan sin cargos formales. En Rojhilat (Kurdistán iraní), los partidos kurdos informan de más de 150 detenciones. Otras minorías, como los árabes ahwazíes y los azerbaiyanos, también han sido blanco de ataques.

El régimen ha paralizado la comunicación digital a través de apagones de internet y sistemas de GPS desactivados en las principales ciudades. La vigilancia ha aumentado drásticamente, con el registro de teléfonos móviles en los puestos de control y la actividad en las redes sociales utilizada como prueba de “traición”.

Quizás lo más asombroso es la campaña de deportaciones masivas del régimen. Más de 600.000 migrantes afganos han sido expulsados desde la guerra, y algunas estimaciones sugieren que el recuento final de 2025 puede superar el millón. Los medios estatales iraníes han incitado el sentimiento xenófobo para desviar la ira interna, y los niños representan casi una cuarta parte de los deportados.

La ruina económica y la revuelta del pan
Paralelamente a esta represión política, la economía de Irán está en caída libre. La guerra aceleró una crisis que se venía gestando durante décadas. Infraestructuras clave, yacimientos petrolíferos y activos militares fueron destruidos o gravemente dañados por los ataques israelíes. Las exportaciones de petróleo cayeron un 94 % durante el conflicto, lo que le costó a Teherán aproximadamente 1.400 millones de dólares en ingresos perdidos. El PIB de Irán ha disminuido de 401.000 millones de dólares en 2024 a un estimado de 341.000 millones de dólares este año, mientras que la inflación supera ahora el 43 %.

Pocos símbolos ilustran el colapso más vívidamente que el pan. Entre febrero y junio, el precio de los panes industriales subió un 84 %. Una simple baguette ha más que duplicado su precio. Desde la guerra, los panes tradicionales se han vuelto casi inaccesibles para muchos iraníes, con el racionamiento impuesto en provincias como Gilan y Kermanshah y largas colas serpenteando alrededor de las panaderías. Desesperadas, algunas familias han cruzado a Irak para comprar pan.

Las causas son múltiples: el caótico sistema de pan digital “Nanino” del régimen retrasó los pagos a los panaderos; los cortes de energía generalizados destruyeron las existencias de masa; y los daños a la infraestructura relacionados con la guerra interrumpieron las entregas de harina. Los panaderos de todo Irán, en Isfahán, Mashhad, Kerman, Shahin Shahr y otros lugares, iniciaron huelgas en mayo y junio, en protesta por las promesas incumplidas del régimen y las duras condiciones de trabajo. En Saqqez, las fuerzas de seguridad arrestaron al líder del sindicato local de panaderos y a otras diez personas durante una huelga en toda la ciudad. En respuesta, los panaderos devolvieron en masa los equipos de propiedad estatal, lo que indica un colapso total en partes de la cadena de suministro de alimentos.

El costo de la guerra
Más allá de la visible represión y las dificultades económicas, la guerra dejó a Irán militarmente expuesto y financieramente vacío. El régimen lanzó 591 misiles balísticos durante el conflicto, gastando unos 4.700 millones de dólares, fondos que se necesitaban desesperadamente para alimentos y medicinas. Sin embargo, este despliegue militar no logró disuadir a la disidencia. En lugar de movilizar el apoyo público, profundizó el abismo entre el régimen y la sociedad.

En Teherán, el mercado bursátil perdió 600.000 millones de tomans en un día después del alto el fuego. La inflación ha dejado sin sentido los salarios. El rial, ya débil, se ha desplomado más allá del umbral psicológico de 1 millón por dólar. La pobreza se ha disparado: casi un tercio de los iraníes —más de 32 millones de personas— viven por debajo del umbral de la pobreza. Los alimentos básicos, como el pan y la carne, están ahora fuera del alcance de muchas familias.

Mientras tanto, los cortes de energía han paralizado la vida cotidiana. Los servicios bancarios se vieron interrumpidos, y algunas panaderías no pudieron aceptar pagos con tarjeta, lo que provocó compras de pánico. Las huelgas laborales, especialmente en los sectores público y de transporte, están aumentando. La desilusión se está extendiendo rápidamente, especialmente entre la otrora boyante clase media iraní.

Un régimen en crisis, una sociedad asediada
La trayectoria del régimen iraní en la posguerra refleja un cálculo claro: es incapaz de gobernar a través de la legitimidad o la prosperidad, por lo que recurre al miedo. La maquinaria represiva del Estado se ha puesto a toda marcha, con la esperanza de extinguir cualquier chispa de disidencia. Sin embargo, la brutal respuesta del régimen a las huelgas, la disidencia política y los agravios de las minorías no revela confianza, sino fragilidad.

El Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI) ha pedido que se tomen medidas internacionales inmediatas para salvar las vidas de las personas condenadas a muerte y garantizar la liberación de todos los presos políticos. El Consejo de Seguridad de la ONU, la UE y los organismos internacionales de derechos humanos deben responder a este llamamiento con urgencia. El silencio del mundo equivaldría a la complicidad en la tragedia que se está desarrollando.

fuente: http://atalayar.com/opinion/firouz-mahvi/iran-despues-guerra-represion-profundiza-medida-que-economia-derrumba/20250718090000216864.html

Snapback o guerra: la última prueba de Europa para contener la amenaza nuclear iraní

Snapback o guerra: la última prueba de Europa para contener la amenaza nuclear iraní

La guerra de 12 días entre Israel y el régimen iraní en junio de 2025 puso en evidencia una verdad ineludible: la amenaza nuclear de Teherán es real, inmediata y global. Los ataques con misiles por parte de Irán, combinados con supromesa de intensificar el enriquecimiento de uranio, revelaron a un régimen dispuesto a provocar una guerra regional para encubrir sus ambiciones nucleares. Europa debe decidir ahora si actuará con determinación –activando el mecanismo de “snapback” de las Naciones Unidas– o si permitirá el avance de una teocracia nuclearizada cuya agresión será exponencialmente más difícil de contener.

En el corazón del acuerdo nuclear de 2015 –el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA)– se encuentra el mecanismo de retroceso, integrado mediante la resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU. Diseñado para garantizar la rendición de cuentas, permite a cualquiera de los países del P5+1 reimponer unilateralmente sanciones de la ONU si se determina que Irán ha cometido una violación grave. Una vez activado, el snapback no puede ser vetado. Todas las sanciones anteriores, incluidas las relacionadas con transferencias de armas, el programa de misiles y los sectores financieros de Irán, se restablecen automáticamente. Sin embargo, este mecanismo está programado para expirar definitivamente el 18 de octubre de 2025. Dado el plazo procedimental de 65 días necesario para su implementación total, la verdadera fecha límite para Europa es finales de julio.

Las violaciones por parte de Irán son numerosas y están bien documentadas. Actualmente posee más de 270 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, muy por encima de cualquier uso civil. Su reserva total de uranio enriquecido supera los 7 000 kilogramos. Ha acumulado más de 11 000 centrifugadoras avanzadas y opera instalaciones a las que la AIEA tiene acceso limitado o nulo. Según expertos nucleares, el tiempo que necesitaría Irán para producir suficiente uranio de grado militar para un arma nuclear es ahora inferior a una semana. El desarrollo del armamento, aunque requiere pasos adicionales, podría seguir poco después.

Esta escalada nuclear va acompañada de avances en las capacidades misilísticas de Irán. Los misiles de clase Khorramshahr, Sejil y Qadr, todos capaces de portar cargas nucleares, tienen un alcance de hasta 3 000 kilómetros, suficiente para alcanzar Europa. Durante el reciente conflicto, estos sistemas fueron utilizados en combate, demostrando que los programas nucleares y de misiles de Irán están ahora plenamente integrados y operativamente vinculados.

Las ambiciones nucleares de Irán fueron expuestas por primera vez en agosto de 2002 por el Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI), cuyos miembros trabajaban en los sitios de Natanz y Arak. Esta revelación desató la preocupación mundial e impulsó la intervención de la AIEA, marcando el inicio de dos décadas de supervisión internacional. Pero la diplomacia ha sido desde entonces eclipsada por el desafío. Las violaciones de Teherán se intensificaron tras 2018, cuando Estados Unidos se retiró del JCPOA y reimpuso sanciones. Europa, sin embargo, eligió otro camino: continuar el compromiso. Esta estrategia no obtuvo concesión alguna –solo más centrifugadoras, más uranio y menos transparencia.

A pesar del flagrante incumplimiento de Irán, la Unión Europea no ha iniciado una reactivación del mecanismo. Este fracaso ha envalentonado al régimen. Teherán advierte ahora abiertamente que la activación del mecanismo sería tratada como un “ataque militar”. El ministro de Exteriores Araghchi y altos mandos militares han amenazado con represalias regionales y una ruptura permanente con Europa. Estas no son señales de fuerza, sino de miedo: la prueba de que el snapback sigue siendo el único mecanismo que el régimen teme.

Conviene recordar que no fue la negociación, sino la presión internacional, la que llevó a Irán a la mesa de diálogo en primer lugar. Entre 2006 y 2010, seis resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU impusieron duras sanciones a los sectores bancario, petrolero y de defensa de Irán. Estas sanciones ayudaron a aislar al régimen y forzaron su participación en las conversaciones de 2013-2015 que dieron lugar al JCPOA. El mecanismo de retroceso fue incluido precisamente para garantizar que futuras violaciones pudieran enfrentarse sin paralizar nuevas negociaciones.

Permitir que este mecanismo expire ahora –sin haber sido jamás utilizado– equivaldría a renunciar a la última herramienta legal de aplicación. Después del 18 de octubre de 2025, cualquier intento de restablecer las sanciones requeriría una nueva resolución, que podría ser bloqueada por Rusia o China. Este vacío legal dejaría a Europa impotente frente a la escalada continua de Irán. Y enviaría una señal peligrosa a otros regímenes: los acuerdos pueden violarse con impunidad y los mecanismos internacionales son ineficaces.

Las amenazas del régimen iraní de retirarse del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) forman parte de un patrón ya conocido. Teherán utiliza la política del chantaje para sembrar división y duda. Pero la historia ha demostrado que es bajo presión –no bajo apaciguamiento– cuando el régimen da marcha atrás. Sus advertencias son tácticas, no existenciales. Deben ser recibidas con determinación, no con retirada.

Las implicaciones más amplias de la inacción son desastrosas. Un Irán con armas nucleares no solo amenazaría al Medio Oriente, sino que desmantelaría el régimen global de no proliferación. Reforzaría la red de milicias proxy de Teherán, desestabilizaría el golfo Pérsico y alimentaría una carrera armamentista regional. Haría más probable la guerra, no menos.

En este momento de crisis, la comunidad internacional debería reconsiderar una propuesta planteada por primera vez hace veintiún años por la líder de la oposición iraní, Maryam Radjavi. Ella trazó lo que denominó la “Tercera Vía”, una estrategia que rechazaba tanto la intervención militar como el apaciguamiento. En su lugar, abogaba por un apoyo significativo al pueblo iraní y a su resistencia organizada para lograr un cambio democrático desde dentro. Hoy, esa visión parece más pertinente que nunca. La crisis de Teherán no es solo nuclear, es política. Y una seguridad duradera solo llegará cuando el pueblo iraní pueda decidir su propio futuro, libre de dictadura.

Pero esa solución a largo plazo depende de acciones inmediatas. Europa debe mostrar ahora la voluntad política necesaria para activar el snapback bajo la resolución 2231. No se trata de un acto de agresión, sino de una medida legal y necesaria para preservar las normas internacionales y evitar un conflicto mayor.

La fecha límite es real y las consecuencias de la inacción serán irreversibles. O Europa actúa para hacer cumplir las reglas que ayudó a crear, o permite que sean desmanteladas en tiempo real. El régimen de Teherán ha dejado claras sus intenciones. Es hora de que Europa haga lo mismo.