Tras el acuerdo nuclear del 14 de julio, un grupo de funcionarios europeos han comenzado a emprender el viaje a Teherán con la esperanza de re establecer contratos económicos con el régimen de los mulás. Pero estas figuras fallan en no prestar atención al dramático deterioro de la situación de derechos humanos y al rápido incremento de la tasa de ejecuciones en Irán.
Inmediatamente después de la firma del acuerdo nuclear el régimen clerical se embarcó en una nueva ola de ejecuciones, incluyendo varios casos de ahorcamientos grupales. Se cree que las autoridades iraníes han ejecutado la terrible cantidad de 694 personas entre el 1ro de enero y el 15 de julio del 2015. Amnistía Internacional declaró la semana pasada que el país experimentaba un aumento de las ejecuciones sin precedentes.
“Las ejecuciones en Irán no se detuvieron durante el mes sagrado del Ramadán. Rompiendo una práctica establecida, al menos cuatro personas fueron ahorcadas en este mes” señaló el grupo de derechos humanos. “La impresionante cifra de Irán para la primera mitad de este año muestra una siniestra imagen de la maquinaria del estado emprendiendo asesinatos premeditados sancionados judicialmente a una escala masiva.”
