CNRI – El 8 de junio un grupo de diputados del Parlamento Europeo visitarón Irán mientras los verdugos del régimen iraní ahorcaban a al menos 35 prisioneros en cárceles de todo el país.
Un grupo de 11 prisioneros fueron ejecutados el lunes en la prisión Ghezel-Hessar. Otros ciudadanos afganos e iraquíes también sufrieron la misma suerte en esta cárcel. De la misma manera, en Bandar Abbas fueron ahorcados 11 mas, algunas mujeres entre ellos.
Además de estos casos fueron ejecutados también cinco prisioneros en la prisión central de Karaj, seis en Urmia, uno en Qa’em-Shahr, y uno más en la prisión Adel-Abad de Shiraz.
En una reunión con los miembros de la delegación europea el domingo pasado Javad Larijani, presidente del Consejo de Derechos Humanos del sistema judicial del régimen iraní, descaradamente afirmó: “los europeos saben mejor que nadie que la principal razón de que la tasa de ejecuciones sea alta en nuestro país es la incesante lucha de Irán contra el tráfico de drogas, cuyo principal destino son las capitales de los países europeos”.