“Es momento de que la comunidad internacional se posicione tras la coalición regional contra los agentes del régimen en Temen. Pero no debería detenerse allí, y la influencia de Teherán debería ser severamente reducida en otras zonas problemáticas de la región, como Irak y Siria” escribió el General Hugh Shelton en el diario online “The Hill”.
Dijo también: “el clave apoyo militar y logístico del régimen iraní a la dictadura en Siria, su apoyo a las milicias chiítas en Irak, y el apoyo a las milicias armadas en Yemén han inflamado conflictos sectarios que desestabilizan profundamente a la región. Teherán quiere expandir su esfera de influencia y establecer un bloque fundamentalista para oponerse a fuerzas progresistas”.
“En Irak, Teherán ha aprovechado la calamidad creada por el EI con el objetivo de reafirmar su hegemonía en el país. A pesar de la remoción de su jefe aliado, Nouri al-Maliki, y de la rampante represión sectaria infligida por ese gobierno, Irán ha provisto una importante fuerza militar y logístico a su vecino occidental. Ha establecido una presencia considerable en el terreno a través de los comandantes de la Guardia Revolucionaria quienes han sido ampliamente acusados de crímenes de guerra. Las maquinaciones regionales del régimen han llevado a un baño de sangre en Siria, un genocidio en Irak y una seria crisis en Yemen”