Carmen Rengel / EL HUFFINGTON POST / 18/04/2015
El mundo mira a Irán estos días en los que, tras meses de negociaciones, las grandes potencias mundiales y el régimen de los ayatololás han cerrado un acuerdo marcopara permitir, con límites, que Teherán siga adelante con su programa nuclear. El pacto parece alejar una amenaza para Oriente Medio y para el mundo -la posibilidad de que haya una potencia atómica más en el planeta- pero oculta las otras realidades que quedan lejos de las centrifugadoras y el uranio enriquecido: las ejecuciones, las torturas y el encarcelamiento de miles de disidentes, contrarios al gobierno iraní.
Elham Zanjani y Elahe Arj sacan a flote todo eso que queda oculto en estos días de gentil diplomacia. Ambas son miembros del Consejo Nacional de Resistencia Iraní(CNRI), creado en 1981 y que hoy se compone de 500 miembros, opositores del Gobierno de Hassan Rohani liderados por Maryam Rajavi. Han venido a España para participar en el I Congreso Internacional La Voz de las Mujeres Rurales en el Mundo, celebrado en Ciudad Real, y a denunciar una situación “perpetuada desde 1979, cuando se produjo la revolución en Irán y la esperanza de cambio se tornó en miedo al fundamentalismo de un nuevo líder supremo que no podíamos reconocer”, afina Zanjani.
