El último reporte sobre la pena capital de la organización Amnistía Internacional indica que en el 2014 se registraron un total de 607 ejecuciones, una reducción de casi 22% con respecto al año pasado.
Las ejecuciones reportadas en Irán fueron mayores a los de cualquier otro país del mundo.
En Irán las autoridades anunciaron oficialmente 289 ejecuciones pero cientos más se llevaron a cabo sin conocimiento oficial, asegura el reporte de Amnistía.
Los métodos de ejecución empleados alrededor del mundo incluyen decapitación, ahorcamiento, inyecciones letales y fusilamientos.
Irán está entre los países señalados por Amnistía Internacional como aquellos que usan la pena capital “como herramienta para reprimir la disidencia política”.
