El inhumano régimen iraní ha aumentado la represión por temor a la expansión de las protestas populares previas a la farsa de elecciones, particularmente acudiendo al brutal uso de la pena de muerte. En apenas 2 días (6 y 7 de enero) este régimen ha ejecutado a 17 prisioneros.
El jueves 7 verdugos llevaron a cabo un ahorcamiento público de un hombre de 25 años en el mercado de Shabestar (provincia de Azerbaiyán oriental) y otro prisionero en la ciudad de Khoy (provincia de Azerbaiyán occidental). El mismo día tres internos fueron ahorcados en la prisión central de Ardebil y al menos uno más en la prisión central de Hamadan.

