Parte de la solución del Presidente Obama ante Estado Islámico debe ser ‘expulsar’ el régimen iraní y sus milicias de Irak. Esto daría a la nueva dirigencia en Bagdad una oportunidad real y tangible de formar un gobierno inclusivo, dice el General Hugh Shelton, ex jefe del Estado Mayor Conjunto.
En un artículo publicado por el Boston Globe, el General Shelton dice: “de hecho, la prueba de fuego para los nuevos líderes de Irak es su habilidad de distanciarse del régimen Iraní y dar un trato humano a los disidentes iraníes en Irak. No hacerlo tendría consecuencias de largo plazo que resultarían mucho más catastróficas”.
Escribe: “mientras que el Estado Islámico solo ha irrumpido en los titulares de las noticias debido a su fuerza organizacional y su barbarie, Irán ha sido y sigue siendo la amenaza clave a la región y a los Estados Unidos debido a sus ambiciones nucleares, su continuo patrocinio al terrorismo internacional y su búsqueda de hegemonía regional. Tratar el tema de Irán puede ayudar a ahogar el Estado Islámico, y las negociaciones nucleares en curso entre Irán y las seis mayores potencias son el lugar correcto para aplicar presión.”
El General Shelton cree que: “el régimen iraní está intentando atraer a Washington a cooperar en Irak bajo el pretexto de pelear contra el terrorismo, con el objetivo de ganar más concesiones en las negociaciones nucleares. Al hacerlo, revertirá sus recientes derrotas en Irak y preservará su programa nuclear. Washington debe evitar esta trampa”.

En su opinión, la caída de Nuri Al Maliki al frente del Gobierno iraquí supuso un “golpe estratégico al régimen de los mulás”, pues con él se vino abajo el apoyo esencial para la exportación del integrismo islamista.