
Samantha Power, embajadora de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas en el segundo mandato del presidente Barack Obama, ha dicho que los partidarios del acuerdo nuclear de Irán de 2015 fueron demasiado laxos con los abusos contra los derechos humanos del régimen.
La embajadora Power recuerda en su nueva autobiografía: “desafortunadamente, algunos países estaban tan satisfechos con el acuerdo nuclear que sintieron que era innecesario ejecutar una resolución anual de la Asamblea General de la ONU que condena los abusos contra los derechos humanos de Irán”.









