La apertura de un centro cultural y deportivo en el régimen iraní en la ciudad iraquí de Kirkut ha levantado temores de que el régimen iraní esté intentando de nuevo ganar un lugar de influencia en una ciudad ya rota por las tensiones étnico-religiosas.
La apertura del centro cuyo costo asciende a los $400.000 ha levantado una ola de críticas en esta área de mayoría kurda en los habitantes que se oponen a la creciente interferencia de Teherán en los temas de Irak.
Irán ha abierto cinco centros culturales en Irak desde el 2003 incluyendo uno en Bagdad, abierto en junio del 2015 según reportaron analistas de VOA.
