El miércoles 21 de octubre el líder supremo del régimen iraní Khamenei, preocupado profundamente por las consecuencias del acuerdo nuclear con el P5+1 y la supervivencia del régimen iraní, no tuvo más remedio que aprobar el acuerdo tras una demora de 100 días en una carta a Rouhani en la que señala su aprobación a la resolución sobre el tema del 10 de agosto del 2014 del Consejo Supremo de Seguridad Nacional del régimen.
En la misma acudió a su típica charlatanería para tomar ventaja de la débil política occidental y su apaciguamiento de los mulás. Arguyó nuevas razones o nuevas condiciones e hizo señalamientos ambiguos para dejar abierta la posibilidad de violar el acuerdo, y allanó el camino para bloquear su implementación e intentar animar a sus desalentadas fuerzas.
