Apoyó la Revolución Islámica hasta que descubrió la brutalidad del régimen cuando le mataron a una hermana. Hoy lidera la resistencia e impulsa un modelo de país con respeto a las libertades individuales y los derechos humanos.

Maryam Rajavi es una de las tantas personas que pensó que, con la Revolución Islámica, Iránencontraría un nuevo despertar y quedó desilusionada. Hoy, 34 años después de ese hito, lidera desde París la resistencia al régimen impuesto por el ayatollah Alí Khamenei. Rajavi se ha convertido en un símbolo de la defensa de los derechos humanos, las libertades individuales y la democracia en Medio Oriente. Ha dado la vuelta al mundo para demostrar que otra realidad es posible en los países musulmanes; y lo ha hecho cubierta con la hiyab para probar que el problema no es el islam, sino lo que ciertos líderes y extremistas han hecho con él.

