CNRI – Cientos de miembros de la oposición iraní están en una situación casi crítica en su séptima semana de huelga de hambre para exigir la liberación de los siete rehenes capturados durante la masacre del Campo Ashraf. Disidentes en el Campo Liberty y en Londres, Berlín, Ginebra, Ottawa y Melbourne llevan a cabo esta protesta tras la atrocidad que dejó 52 personas muertas el primero de septiembre.
Muchos de estos militantes que llevan a cabo la huelga de hambre están sufriendo severas pérdidas de peso, reducción de la visión y de la escucha, anormalidades digestivas, insomnio y otras condiciones, y muchos han sido puestos bajo vigilancia médica.

En los últimos años, diplomáticos iraníes han venido agitando la bandera de una “fatwa”, o decreto religioso, en la cara de los gobiernos occidentales con el objetivo de hipnotizarlos hacia el abismo de unas negociaciones. Los iraníes alegan que la fatwa fue emitida por el Líder Supremo Ali Khamenei y que prohíbe el desarrollo y el uso de armas nucleares. De entrada esto podría sonar extraño a una mente diligente, si no directamente absurdo y ridículo. ¿El régimen iraní espera engañar a Occidente diciendo que no buscarán la bomba nuclear con una inocente promesa?
EFE30/09/2013 (16:18)
Madrid, 20 de septiembre de 2013 – Debemos condenar y no permitir la falta de “derechos humanos a unos ciudadanos donde se les ha quitado todas sus libertades”.
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