
El régimen iraní se encuentra inmerso en grandes preocupaciones tras la designación de la Guardia Revolucionaria como terrorista y la implementación de nuevas sanciones estadounidenses como dejan claro múltiples declaraciones de sus altos mandos.
“Implementar nuevas sanciones contra la Guardia Revolucionaria es sancionar una fuerza militar oficial y pueden incluso sancionar al gobierno bajo el pretexto de su cooperación con la Guardia” dijo el presidente del poder judicial Sadeq Larijani (diario Vatan-e Emrooz, 31 de octubre).

