Por Struan Stevenson, Miembro del Parlamento Europeo
BRUSELAS, 14 de Junio (UPI) – El levantamiento popular continúa en Irak, con la liberación sucesiva de sus ciudades y el colapso de las fuerzas de Maliki, quienes retroceden y desertan en masa frente a la coordinada oposición tribal.
Tras el shock generado por los dramáticos cambios que se han venido sucediendo con extrema rapidez, una pregunta continúa surgiendo: lo que vemos en Irak, ¿es un levantamiento de los iraquíes o el ataque de un grupo terrorista?
Maliki y sus patrones en Teherán insisten en que las regiones iraquíes han caído en manos de extremistas terroristas del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL). Pero esta teoría es ridícula y desafía toda lógica. La liberación de aproximadamente 100.000 kilómetros cuadrados de territorio iraquí, con una población de millones de personas en unos pocos días no puede ser trabajo de un grupo terrorista aislado con no más de algunos cientos, o miles de miembros. Hay cada vez más indicios de que son las tribus y los ciudadanos iraquíes quienes se han levantado contra Maliki.
Señalar lo contrario no es simplemente entender mal la situación: esta posición claramente tiene motivos ulteriores. Bajo el pretexto de luchar contra el terrorismo, Mailiki y el régimen iraní intentan justificar la interferencia de las terroristas Fuerzas Qods iraníes y la invasión de Irak por parte de la Guardia Revolucionaria. Al mismo tiempo, intentan promover que Estados Unidos interfiera militarmente a favor de Maliki, en una repetición aún más peligrosa de la anterior pifia de invadir Irak.

