
El descontento y la confusión continúan creciendo en Irán. El pueblo iraní, cansado de décadas de represión y corrupción, levanta la voz en cada rincón del país. Lo que pasa ahora recuerda en alguna medida a los primeros meses de 1978. El 31 de diciembre de 1977 el Presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter dijo en Teherán: “Irán es una isla de estabilidad en una de las áreas más problemáticas del mundo”. Casi nadie en Occidente cuestionó las declaraciones del Presidente Carter. Era una falsa noción que se había asumido como hecho real. Incluso meses después cuando el país ya se veía sumergido en protestas diarias contra el Shah la CIA informaba: “Irán no está en una etapa revolucionaria o siquiera prerevolucionaria”. Occidente se negó a ver la realidad en Irán.






